El bicácaro (Canarina canariensis), también llamada bicacarera, bicacarero, cabeza de gallo o campanilla[1] es una planta trepadoraendémica de las Islas Canarias que habita principalmente en los bosques de laurisilva del archipiélago. Pertenece a la familia de las campanuláceas (campanillas) y es una de las tres especies del género canarina.[2] Es, además, la especie que tipifica dicho género[3]. Se trata de una de las especies vegetales más emblemáticas de Canarias, considerada por algunos autores como la "flor nacional" de las Islas[4].
Se trata de una planta herbáceaperenne, trepadora y glabra (sin pelos). Posee un tubérculo grueso y profundo. Los tallos, trepadores o colgantes, pueden alcanzar hasta tres metros de longitud, son carnosos, huecos, contienen látex en su interior y se renuevan cada año desde el tubérculo, por lo que se dice que la planta es anual en su parte aérea. Las hojas, de color verde intenso en el haz y más pálidas en el envés, son opuestas,[5]pecioladas, hastadas (es decir, tienen forma de flecha), tienen los bordes dentados y están recubiertas por una sutil pelusilla blancuzca, por lo que se dice que la planta es glauca. Llegan a medir 12 centímetros.[6] Las flores, pedunculadas, son de color anaranjado a rojo, tienen forma de campanilla y miden entre 3 y 6 centímetros. Son bisexuales, esto es, tienen tanto estambres como pistilos, solitarias (están separadas entre sí), axilares (situadas en los extremos de los tallos) y en su interior puede observarse un vistoso patrón de venas escarlata sobre los pétalos de color naranja. Los frutos son bayas carnosas, ovaladas de 3 a 4 centímetros de diámetro y de un color rojizo que al madurar se vuelve negro.