Juan Nicolás Carriazo
Juan Nicolás Valdés de Carriazo y Ótarola (1549–1617) fue un eclesiástico español del siglo XVII que desempeñó importantes cargos dentro de la Iglesia católica, destacando como obispo de la Diócesis de Canarias y posteriormente de la Diócesis de Guadix. Anteriormente ejerció funciones vinculadas a la Corona como capellán real y perteneció a la Orden de Santiago.
Su trayectoria se desarrolló durante el período de consolidación institucional de la monarquía hispánica y de fortalecimiento de las estructuras eclesiásticas posteriores a la Contrarreforma.
Procedía de una familia con arraigo histórico y vínculos de patronazgo asociados a la línea familiar de Pedro Pérez Peón, relacionada con la región de Valladolid.
Recibió formación religiosa y académica dentro del ámbito de las órdenes militares y eclesiásticas, especializándose en disciplinas como la teología, el derecho canónico y la administración religiosa. Ingresó en la Orden de Santiago, institución en la que desarrolló parte de su carrera eclesiástica.
Antes de su nombramiento episcopal alcanzó el cargo de prior del Convento de San Marcos de León, una posición de relevancia dentro de la organización santiaguista que implicaba funciones de dirección espiritual y administrativa. También desempeñó funciones como capellán real, cargo que lo vinculó directamente a la Corona española.
El 26 de abril de 1610 fue designado obispo de la Diócesis de Canarias sucediendo a Francisco de Sosa. Su permanencia al frente de la sede insular fue breve, ya que permaneció en el cargo aproximadamente un año. Fue sucedido por Lope Velasco Valdivieso.
El 10 de octubre de 1611 fue trasladado a la Diócesis de Guadix, en el antiguo Reino de Granada, donde desarrolló el resto de su actividad pastoral y administrativa. Permaneció en esta sede hasta su fallecimiento.
Juan Nicolás Valdés de Carriazo y Ótarola falleció el 9 de marzo de 1617, a la edad aproximada de 68 años, mientras ejercía como obispo de Guadix.
Su recuerdo ha quedado asociado a la historia episcopal de Canarias y Guadix. Un retrato oficial suyo se conserva en la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Expectación, en la localidad de Baza, como testimonio de su etapa eclesiástica y de su papel dentro de la jerarquía religiosa española del siglo XVII.