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Castilla

De EnciclopediaGuanche

(Redirigido desde «Corona de Castilla»)
Cantabria y La Rioja pertenecieron a la división denominada Castilla la Vieja, mientras que la región leonesa ha sido incluida junto a Castilla en diversos proyectos como el decreto de Patricio de la Escosura de 1847, el proyecto federalista de Emilio Castelar en 1873 y el Proyecto de Ley de Francisco Silvela en 1891. Otros proyectos que incluían a la región de León fueron el Pacto Federal Castellano de 1869 y la Mancomunidad Castellana de 1918.

Castilla es una región de límites imprecisos localizada en el centro de la península ibérica.[3]

Remite su construcción como idea a diversas entidades territoriales previas de raigambre medieval, como fueron el Condado de Castilla, el Reino de Castilla y la Corona de Castilla, si bien en cada etapa tuvo una significación completamente diferente a la que se le daría posteriormente.

Tras la construcción del Estado de las autonomías de 1978, dos comunidades autónomas aprobadas en 1983 mantienen el nombre de Castilla en sus denominaciones oficiales: Castilla y León y Castilla-La Mancha.[4] Por otro lado, también suele asociarse de forma abstracta con la región geográfica de la Meseta Central, de ahí que suela mencionarse como La Meseta.


La articulación variable de la idea de «Castilla», colocada por el noventayochismo como "esencia de España", ha sido desarrollada tanto en términos de identidad por parte del castellanismo político y del nacionalismo español como también en términos de otredad por parte de los nacionalismos periféricos. Por ello, también es considerado un término recurrente en el imaginario español contemporáneo. De este modo se identifica a Castilla como "la España", frente a la "periferia" de las regiones costeras y los espacios insulares dependientes del Estado español. El propio Estado español se presenta del mismo modo como heredero del Reino de Castilla (visible en la numeración de los reyes) frente a otros reinos que llegaron a existir en la Península Ibérica, tanto cristianos como musulmanes.

Pero del mismo modo, el discurso españolista ha tendido a ampliar el concepto de España hacia el pasado, de modo que el Reino de Castilla ha llegado a ser presentado en algunos textos como "España" en épocas en los que no existía una unificación territorial o no se usaba esa denominación como nombre oficial.

De Castilla viene también la denominación del idioma castellano, si bien en varios países de América Latina y en Canarias es más frecuente que se le denomine español.

Historia

El nombre toponímico de Castilla se refiere, todavía en el año 853, a un territorio muy pequeño del norte de Burgos diferenciado de los valles burgaleses de Mena y de Losa.

Años más tarde se consolidó como entidad política autónoma, el condado de Castilla, aunque permaneciendo como condado vasallo del Reino de León, en una zona limítrofe con el Reino de Navarra​ En el año 960 el condado de Castilla se independizó de facto de León con el conde Fernán González. Junto con otros reinos de la Península Ibérica (Reino de León, Reino de Navarra, Reino de Aragón), el Reino de Castilla comenzó su expansión hacia el sur a costa de los territorios musulmanes. En el siglo XIX se crearía el mito de la Reconquista de modo que la idea de castellanidad y españolidad se ligaría a la idea de cristiandad, negando así la posibilidad de otras confesiones religiosas o de ninguna.

Tras toda una serie de vicisitudes entre las que se incluyen guerras, alianzas o reyes que legan sus territorios a sus descendientes unificándolos o volviéndolos a separar, durante la Plena Edad Media se asiste a episodios en los que el Reino de León y el Reino de Castilla. Se utiliza la definición de Corona de Castilla para hacer referencia a la definitiva unión entre Castilla y León en 1230 o bien para la unión de las cortes, es decir, la institución de representación estamental, unas décadas más tarde.

La Corona de Castilla (1230-1715) hacia 1400. El Reino de Castilla ocupa el cuarto noreste del territorio.

La Corona de Castilla coexistió con la existencia nominal de distintos "reinos" en su seno, si bien estos suponían sencillamente que eran posesiones de un rey, sin autonomía administrativa (a diferencia de la Corona de Aragón donde existían distintas cortes, cada una con soberanía sobre un territorio determinado). A medida que Castilla iba conquistando territorio hacia el sur, se iban adquiriendo nuevos "reinos" como dominios. Y a medida que se iba expandiendo hacia el sur, la propiedad de la tierra se iba concentrando en grandes latifundios aumentando las diferencias sociales.

La dinastías de Trastámara reinó en la Corona de Castilla de 1369 a 1555. Es en este periodo donde se produce la conquista de Canarias. Por tanto, es más correcto señalar que Castilla fue quien conquistó Canarias y no España que en esos momentos no existía.

En 1469 se celebra el matrimonio entre Isabel y Fernando, los Reyes Católicos. Esto supone que en 1479 tenga lugar la unión dinástica entre la Corona de Castilla y la Corona de Aragón, pero esta no es definitiva, pues a la muerte de Isabel la Católica, a esta la sucede Juana I de Castilla al trono castellano, mientras que Fernando sigue al frente de la Corona de Aragón. La unificación no tiene lugar hasta el ascenso al trono de Carlos I, que con el apoyo de su abuelo Fernando se impone a su madre Juana y a las propias cortes castellanas, produciéndose la Revuelta de las Comunidades entre 1520 y 1522. Al imponerse Carlos I las ciudades castellanas pierden parte de su autonomía y se impone un modelo que, junto con el aumento del peso político de la Corona de Castilla se da una merma en la capacidad de las ciudades castellanas de desarrollar una industria. Con Felipe II la capitalidad deja de estar itinerante entre Valladolid y Toledo para pasar a Madrid, hasta esos momentos una villa de poca importancia relativa. Así el poder se centraliza en la zona menos dinámica económicamente, pese a la llegada de las riquezas extraídas violentamente de los recién conquistados territorios de América.

Aún así se mantiene una administración y unas cortes distintas para la Corona de Castilla y la Corona de Aragón, pese a que estén unificadas bajo un mismo rey. Cada territorio mantiene sus leyes y sus propias cortes. Tras la Guerra de Sucesión Española (1700-1715), el vencedor, el rey Borbón Felipe V, emite los Decretos de Nueva Planta en 1715. Con estos documentos se cambió la organización territorial de los Reinos Hispánicos y se abolió el derecho público, las instituciones propias y todo tipo de fueros y normas tanto de la Corona de Castilla como de la Corona de Aragón. Con ello buscaba la unificación político-jurídica de todos sus dominios. Pero a la vez el poder político se centralizó en Madrid, la capital de la ahora desaparecida Corona de Castilla.

Referencias

  1. Azaola, José Miguel de: La regionalización de España. Ediciones de la Revista de Occidente, 1972, página 373]
  2. Salgado Fuentes, Carlos Javier: La evolución de la identidad regional en los territorios del antiguo Reino de León. Ediciones Universidad de Salamanca, 2016, página 355.
  3. Ferrari Núñez, Ángel. Castilla dividida en dominios según el libro de las Behetrías. Real Academia de la Historia, 1958, p. 43
  4. El País «Por qué Castilla-La Mancha tiene un guion en su nombre y Castilla y León no.» Consultado el 19 de agosto de 2020