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Óscar Domínguez

De EnciclopediaGuanche

Placa conmemorativa.

Óscar Domínguez (San Cristóbal de La Laguna, 3 de enero de 1906París, 31 de diciembre de 1957) fue un pintor surrealista canario perteneciente a la generación del 27.

Biografía

Infancia

Nacimiento y circunstancias

Casa natal.

Óscar Manuel Domínguez Palazón nació el 3 de enero de 1906 en la casa marcada entonces con el número 64 de la calle Herradores de La Laguna, en Tenerife, Islas Canarias. Fue el único hijo varón del matrimonio formado por Antonio Andrés Domínguez, un terrateniente poseedor de extensas propiedades agrícolas de Tacoronte, y María Palazón Riquelme, lagunera de familia de procedencia murciana; ≪fruto, según se murmujeaba, del reencuentro de la joven pareja tras algunas desavenencias por líos de faldas. Andando los años, el propio Óscar se vanagloriaría de ser fruto del amor renacido, e incluso pondría en labios de la madre moribunda una hipotética conversación con su padre, con la que [...] quiso proteger para siempre a l'enfant de notre reconciliation, que ne sois jamais de chagrin.≫;[1] de esta manera y de acuerdo con el pintor, su madre, en su lecho de muerte, le habría hecho jurar a su padre que el niño no lloraría jamás.[2][3] Su bautizo se celebró en la Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de la misma ciudad el 26 de abril. Fueron padrinos su hermana Julia Domínguez Palazón, que contaba entonces con doce años de edad, y José Izquierdo Domínguez, primo hermano y estrecho amigo de Antonio Domínguez.

«Al hecho de ser hijo del amor le atribuyó Domínguez un valor premonitorio. Su madre -tal como le confesaría en París a su amigo Marcel Jean- había sufrido un intento de envenenamiento a manos de una mujer con quien su padre mantenía relaciones. Fruto de la reconciliación entre sus progenitores fue su nacimiento».[4] En relación al episodio sobre la tentativa de intoxicación de María Palazón, el también pintor Marcel Jean habría recuperado textualmente información oral proporcionada por el mismo Óscar Domínguez:

«Avant ma naissance -ma mère- lui avait déjà donné deux filles. Il s'éprit de une femme habitant dans una propiété voisine de la sienne. Cette espagnole, très belle, devint sa maîtresse; elle lui rendait parfois visite dans sa demeure, ma mère acceptant en silence la prèsence de sa rivale. Un jour que tous trois prenaient le café, ma mère trouva au liquide un goùt singulier; elle s'abstint de la boire et s'arrangea pour remporter les tasses à l'office, où elle versa le contenu de la sienne dans una petite bouteille, puis elle le fit analyser par un pharmacien. Le breuvage contenait du poison.»[5]


Investigaciones subsecuentes desmentirían la versión de Óscar Domínguez con respecto a estos hechos, «ya que la que vertió el veneno en la copa de la madre de Óscar Domínguez no fue una propietaria de una finca vecina, sino una sirviente de la casa».[6] En cuanto a la solicitud de juramento que Domínguez pone en boca de su madre, también recogido por Jean:

«Notre fils, lui dit-elle, l'enfant de notre reconciliation, je veux qu'il ne soit jamais de chagrin. Jure-moi que ce enfant ne pleurera jamais.»[7]


Todo parece indicar que esto último es falso, «ya que sus hermanas así lo afirman. Tal juramento es producto de la fantasía de Domínguez».[8]


Primeros años

Residencia en Tacoronte.

Cuando Óscar Domínguez cuenta con un año de edad, su madre, de veintinueve, queda nuevamente embarazada. María Palazón Riquelme daría a luz una niña en la misma casa donde naciera Óscar el 21 de diciembre de 1907. La recién nacida, de nombre María Demetria, fallece sin embargo a los dos días, de acuerdo con el acta parroquial de defunción ≪de vicio de conformidad≫; es decir, a causa de una malformación física o, más concretamente, por su deformación craneal. Tres semanas después fallecería asimismo María Palazón a causa de una septicemia puerperal.[9] A sus tres años, Domínguez contrae a su vez la corea de Sydenham, conocida popularmente como «mal de San Vito», tras el susto ocasionado por el encuentro con un perro. Los síntomas fueron la pérdida del habla y una parálisis que lo tuvo postrado durante dos años. En este tiempo sólo podría realizar movimientos involuntarios. No llegaría a recuperarse totalmente hasta los cinco años de edad.

Al quedar huérfano de madre, atrae Domínguez los cuidados de sus dos hermanas mayores y de su abuela paterna Federica. Ya entonces, ≪se podía adivinar su vocación de pintor, pero lo que había causado mayor extrañeza durante su infancia era la arbitrariedad de su carácter, su rebeldía natural, su falta de prejuicios o hábitos morales. De una manera natural se desarrollaba su individualismo frente a toda norma y a toda conducta establecida≫.[10] El trato con las sirvientas de la casa implicaría asimismo un factor de consideración en la configuración temprana de su personalidad. Inicialmente, se habría resaltado la posible influencia ≪de una fiel sirvienta de gran hermosura campesina e inclinación a tradiciones orales de brujería, llamada Concha la "Corre-Corre"≫;[11] sin embargo, posteriormente se señalará como ≪falsa la importancia que le concede Eduardo Westerdahl a una de las criadas de la casa, llamada Concha "la corre-corre". Westerdahl ha difundido la leyenda de que era una hechicera que echaba las cartas y que introdujo a Óscar en el mundo de las artes mágicas y la superchería popular. Según la información [...] de sus dos hermanas esto es completamente falso≫.[12]

El padre de Óscar Domínguez, Antonio Andrés Domínguez de Mesa, a quien el pintor habría admirado con vehemencia, ha sido retratado por diferentes crónicas o testimonios como ≪refinado≫, ≪elegante≫, ≪culto≫, ≪solitario≫, ≪buen conversador≫, ≪de elegante atuendo≫, así como ≪algo mujeriego≫. Emprendía frecuentes viajes a Europa, donde se proveería de instrumentación; un telescopio, cámaras fotográficas, prismáticos, etc. Tendente al coleccionismo, complementan su residencia libros de tricomías, restos óseos de aborígenes, mariposas disecadas, cerámicas y paisajes de su autoría. Poseedor de una habilidad manual extraordinaria, de acuerdo con el pintor, ≪Il était agronome, ingénieur, peintre, mécanicien. C'est lui d'ailleurs qui m'a appris 'a peindre≫;[13] los paisajes de amateur al óleo que realizara Antonio Andrés habrían supuesto las primeras lecciones pictóricas de Óscar Domínguez. Por otra parte, Domínguez de Mesa, de ideales liberales y vocación política, resultaría investido alcalde de Tacoronte durante la Segunda República. El liberalismo ≪condicionó en cierto modo la educación de Óscar, ya que su padre permitía dar rienda suelta a su personalidad infantil y no recurría a castigos y reprimendas≫.[14]

Hasta la edad de ocho años, Óscar Domínguez y su familia residen en la calle Herradores de La Laguna, pasando alguna temporada en Santa Cruz de Tenerife y veraneando en la casa paterna de Tacoronte, en el barrio de El Calvario. Con el fallecimiento de María Palazón, el padre de Óscar intensificará su presencia en Tacoronte para mejorar el control de la explotación de las tierras de su propiedad; es entre los años 1913 y 1914 cuando se estima que la familia Domínguez establece su residencia definitiva en la casa de El Calvario.[15]

En su niñez, impresiona vivamente al futuro artista la muerte de su prima Mariquita, compañera de juegos de su misma edad; ya en su adultez, rememoraría cómo en su sepelio la niña fue enterrada en una caja de tapa de cristal. Finalmente, ≪el anecdotario de sus travesuras infantiles es inacabable. En cierta ocasión se cuenta que en la playa de Guayonge salió a remar con un pequeño bote que se había construido [...] y se salvó gracias a unos pescadores que se tiraron para rescatarle. En otra ocasión le arrancó una muela de oro a su primo Juanito Domínguez porque no tenía dinero para ir al cine≫.[16]

Vecindad en Tacoronte

Finca en Guayonje.

Los juegos infantiles de Óscar Domínguez en las playas de arena negra como las de Guayonje, los escarpados barrancos de la región o el jardín de su casa de El Calvario, junto con otras particularidades características de Tacoronte, proveerían al futuro artista de una imaginería personal que habría de verse reflejada posteriormente como parte integrante de su obra.

En Tacoronte, el padre de Óscar Domínguez prestaría especial atención a su finca de Guayonje, provista de varias series de bancales al pie de un acantiliado de unos 700 m.s.m.; Antonio Domínguez habría diseñado para el terreno un sistema de riego propio, así como un modelo de teleférico a motor mediante el cual se valdría para el transporte de los productos, el ascenso de la cosecha de plataneras y el descenso de provisiones. Posteriormente, se haría construir asimismo una casa de veraneo en un pequeño altozano rodeado de cañaverales y cercano al mar, caracterizada por su pequeño torreón coronado de almenas, que le daría el aspecto de un castillete.

La casa de Óscar Domínguez en Tacoronte se halla en un enclave dominado entonces por una serie de alhóndigas. Años después de su muerte, el político, periodista y amigo personal del pintor, Elfidio Alonso Rodríguez, recordaría:

«En una de esas alhóndigas, la situada excatamente frente a la casa de Domínguez, asesinaron a una pobre borracha que la había tomado por hogar. Ameneció colgada de una ventana, cosida a puñaladas. El horrendo crimen se perpetró antes de nacer nosotros, pero se oía en nuestra infancia como un romance de ciegos.»[17]


La imagen de la prostituta empalada puede econtrarse en uno de sus óleos de 1934, Recuerdo de mi isla o Paisaje de Canarias.

En el huerto de la misma casa de El Calvario, crecía además un antiquísimo ejemplar de drago, el cual, antes de caer derribado por un temporal, habría de convertirse en uno de los iconos más sugestivos de su pintura.

Juventud

Bachiller en La Laguna

A los doce años de edad, Óscar Domínguez es enviado por su padre como interno a un pensionado de estudiantes anexo al Instituto de Segunda Enseñanza de La Laguna. Del año 1924, cuando aún no había conluido sus estudios en el Instituto, data un testimonio fotográfico que evidencia su temprana vocación pictórica; en una terraza de su casa de Guayonge posa ante un cuadro suyo que representa un desnudo femenino y cuyo estilo recuerda a la estética del art decó. Asimismo, de 1924 y 1925 se conservan algunas primeras ilustraciones de Domínguez a lápiz y acuarela, tales como Mujer con mantón y fondo urbano, Retrato de mujer, Cabeza de mujer y Mujer con pañuelo.

Sus estudios en el Instituto de La Laguna no fueron nada brillantes; el mismo día que expiraba el plazo de matrícula para el curso 1921-1922, Antonio A. Domínguez acude al centro para formalizar el ingreso de su hijo como repetidor en las asignaturas de primero de bachillerato; al mismo tiempo, inscrito a todos los efectos en el centro oficial de estudios de La Laguna, Óscar Domínguez figurará en las listas de alumnado del Establecimiento de Segunda Enseñanza de Santa Cruz de Tenerife. En el curso académico 1922-1923, Domínguez es matriculado de nuevo por su padre en seis asignaturas, de las que sólo aprobará la pendiente e Historia de España, beneficiándose además de un suficiente general en Gimnasia; no se presentaría al examen de las tres restantes asignaturas en las dos convocatorias de ese mismo año. Por último, es inscrito en el curso 1923-1924 del centro, sin que acuda a las pruebas finales. Es en este último periodo cuando el pintor renuncia definitivamente a sus estudios.

Primera estancia en París

Óscar Domínguez habría abandonado la isla de Tenerife a los diecinueve años y marchado a París donde, según su propio testimonio, «se encontraba desde enero de 1925»;[18] su padre habría enviado al jóven pintor a la capital francesa para que desempeñara las funciones de oficinista junto a su representante en el envío de futas, no ejerciendo para la empresa ninguna función de responsabilidad económica destacable. Por su parte, «Óscar Domínguez estaba interesado en hacerse pasar por representante de una juventud despreocupada y alegre, de una "jeunesse dorée"[19] Esta razón podría haber motivado parte de sus semblanzas de la época:

«En fait e passais le plus clair de mon temps à faire la fête. Il m'arrivait d'apparaître aux Halles, vers cinq heures du matin, sortant d'une boîte de nuit; dans le bureaux des comissionnaires»[20]


En esta primera estancia parisiense, Óscar estuvo acompañado por su hermana Antonia y por su cuñado, el también pintor Álvaro Fariña, quienes se hallaban instalados en un apartamento de la ciudad. El mismo año, Domínguez es llamado a filas para el ejercicio del servicio militar obligatorio. Sin embargo, no se incorpora en su momento a la milicia al solicitarse formalmente la reducción del servicio, para cuya concesión se requerirá el abono de una cuota total de cinco mil pesetas;[21] de esta forma, Óscar Domínguez ingresaría posteriormente en la milicia bajo la denominación popular de «recluta de cuota».

Servicio militar

Próxima la fecha de su ingreso en el cuartel para el cumplimiento del periodo de formación castrense, es depositada en el consulado de España de la capital francesa una instancia dirigida al capitán general de Canarias en Santa Cruz de Tenerife, con firma de Óscar Domínguez Palazón en París el 24 de septiembre de 1927, por la que se solicita la prórroga de la fecha de incorporación del signatario al Ejército. Justifica esta petición la razón de encontrarse el artista por entonces en París «dedicado al comercio de frutas y que abandonarlo le acarrearía grandes perjuicios que ocasionarían casi totalmente la pérdida del negocio con el que gana el sustento de la vida»; esto es, que «no podría estar en las islas en el momento de ser citado, no queriendo caer en falta alguna cuando a su llamada no se encuentre en ésa, teniendo fielísima intención de cumplir sus deberes militares tan pronto le sea factible».[22] El escrito de petición de prórroga es enviado por el consulado español al Ministerio de Estado de Madrid para su remisión por conducto reglamentario a la Capitanía General de Canarias, donde tendría entrada en las oficinas de Estado Mayor el 28 de octubre. Sin embargo, la instancia no se incluye en la Caja de Reclutas de Tenerife para su informe preceptivo hasta el 7 de enero de 1928. La prensa local sin embargo daría constancia de la presencia de Domínguez en su tierra natal a finales de marzo de 1927, al informar sobre el banquete de reconocimiento que el día veinte ofrecieran «los socios, amigos y admiradores» del joven pintor en los salones del Círculo Minerva de Tacoronte, cuyas paredes él mismo habría decorado. Entre los oradores intervinientes en el acto figurará el periodista tacorontero Antonio Dorta.[23] La solicitud de prórroga de ingreso resultaría finalmente denegada.

En Tenerife permaneció Óscar Domínguez el tiempo que duró el periodo de instrucción en el acuartalemaiento de costa del Regimiento Mixto de Artillería, que concluyó en octubre del mismo 1928. De esa etapa de su vida se conserva al menos un testimonio gráfico de su ejercicio en el servicio militar. Durante su instrucción en el Ateneo, Domínguez tendría noticias del colectivo multidisciplinar de artistas Pajaritas de Papel y el desarrollo de sus actividad teatral en torno al Círculo de Bellas Artes de Tenerife por mediación del poeta y compañero en el servicio militar, Domingo López Torres.[24] Inmediatamente después de haber completado el tiempo de servicio en filas, jurar bandera y obtener liciencia ilimitada como soldado de cuota, Domínguez eleva un nuevo escrito a la autoridad militar del archipiélago, el 8 de noviembre inmediato, en solicitud de autorización para «regresar a París, siéndole de absoluta necesidad el volver a la citada capital de Francia, por el tiempo de un año, para atender a sus intereses, que se encuentran en la actualidad en estado de abandono, a la vez que se compromete a presentarse en todo momento en que la Nación lo exija».[25] En el informe correspondiente, firmado el día 13, el coronel del regimiento mixto de Artillería de Tenerife «estima que pudiera accederse a lo solicitado» de acuerdo a la anotación mecanografiada al margen del escrito de referencia. En razón del requerimiento de su persona para el otorgamiento de poder frente a notario mediante firma, Domínguez habría permanecido, al menos, hasta el 30 de enero de 1929 en Tenerife.

  1. La Laguna y Óscar Domínguez, su casa natal, ibídem, pág. 37.
  2. Jean, Marcel (en colaboración con Mezei Árpád) Histoire de la peinture surréaliste, Le Seuil, París, 1959, pp. 355-356.
  3. La enciclopedia de canarios ilustres, ibídem, pág. 236.
  4. Castro Borrego, F. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 7.
  5. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 355.
  6. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 15.
  7. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  8. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 16.
  9. Parroquia Matriz de Nuestra Señora de la Concepción de La Laguna, Libro 28 de defunciones, fol. 58 vuelto.
  10. Westerdahl, E. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 7.
  11. Westerdahl, E. Óscar Domínguez, ibídem, pág. 8.
  12. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 16.
  13. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  14. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 17.
  15. Pérez García, N. Óscar Domínguez. Arrabales de juventud. Santa Cruz de Tenerife, 28 de junio de 2006.
  16. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pág. 17.
  17. La obra de Óscar Domínguez en las colecciones privadas canarias: [exposición, Antiguo Convento de Santo Domingo, San Cristóbal de La Laguna, del 21 de dic. de 2006 al 21 de febr. de 2007] / [comisarios, Fernando Castro Borrego, Eliseo G. Izquierdo] - San Cristóbal de La Laguna, Concejalía de Cultura, 2006. 124 p.: principalmente il. col.; 21 cm. ISBN 84-88919-94-4, pág. 20.
  18. Archivo Intermedio Militar de Canarias, Expediente 1º, C. 111, 1927, Domínguez Palazón, Óscar.
  19. Castro, F. Óscar Domínguez y el surrealismo, ibídem, pp. 17-18.
  20. Jean, M. Histoire de la peinture surréaliste, loc. cit., pág. 356.
  21. Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife, carta de pago núm. 669 de 30 de julio de 1926, delegación de Hacienda de la provincia de Canarias.
  22. Archivo Intermedio Militar de Canarias, expediente 1º, C. 111, 1927, Domínguez Palazón, Óscar. Recluta de cuota 1927 por Tacoronte. Destinado a Artillería de Costa de Tenerife en 19 de diciembre de 1927
  23. Las Noticias de San Cristóbal de La Laguna, 22 de marzo de 1927. Las Noticias en los pueblos. Tacoronte, p. 3.
  24. La Laguna y Óscar Domínguez, su casa natal, ibídem, Castro Borrego, F. Capítulo: Estudios: el personaje en la ciudad de su infancia y adolescencia; Sección: Peripecias de un centauro en La Laguna, pág. 30,.
  25. Archivo Intermedio Militar de Canarias, expediente 1º, C. 111. Domínguez Palazón, Óscar, 8 de noviembre de 1928.